Insuficiencia de condiciones psicofísicas

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Insuficiencia de condiciones psicofísicas

Este procedimiento se plantea cuando el funcionario causa baja para el servicio por motivo de enfermedad que le impide realizar sus cometidos de forma total o parcial una vez que la enfermedad o situación es irreversible o de remota o incierta reversibilidad.

En tu profesión militar no es nada extraño sufrir accidentes o ser objeto enfermedades o dolencias que te impidan realizar ciertas ocupaciones habituales de forma temporal o permanente. Ya sea para en totalidad o solo de una parte de ellas.

Esta situación no tiene porque ser traumática, además de tu enfermedad o accidente te abren un expediente, pero no te debes de preocupar es el procedimiento normal y habitual en estos casos. Nosotros solventaremos cualquier pequeña dificultad para que estés tranquilo y asesorado para  tomar las decisiones que más te beneficien y concilien con tus intereses, ya sea para continuar en servicio o pasar al retiro de forma definitiva.

Llámame, cuéntame tu caso y te asesoraré de forma inmediata.

En estos casos la administración cuenta con un procedimiento que determina cual es la situación psicofísica del militar, guardia civil o policía: el expediente de insuficiencia de condiciones psicofísicas, cuya finalización puede contemplar tres situaciones:

  • Coeficiente 3, útil y apto para el servicio.
  • Coeficiente 4, apto con limitaciones, esto es, puedes cambiar de especialidad fundamental, o bien seguir trabajando, pero sujeto a una serie de limitaciones en función de las secuelas o dolencias que padeces de forma permanente, y
  • Coeficiente 5, en donde eres declarado no apto para el servicio de forma permanente por estar tu enfermedad, dolencia o secuela estabilizada y ser de remota o incierta reversibilidad.

El procedimiento se regula en el Real Decreto 944/2001 y es aplicable tanto para militares como Guardias Civiles, teniendo la policía nacional el suyo propio, el Real Decreto 1087/2015

El procedimiento y a grandes rasgos, pues lo que se pretende es que sepas de una forma general cómo se produce este procedimiento y las consuecuencias que tiene que se haga adecudamente o no.

Generalmente se inicia a petición del Jefe de la Unidad, cuando el interesado lleva un numero de días de baja lo suficientemente elevado como para presumir que la enfermedad o accidente el interesado ya debería de estar recuperado o cuando menos conocer y saber que es lo que ocurre, por otro lado la persona que esta enferma esta ocupando una vacante en la Unidad pero sin embargo no está y su trabajo se tiene que distribuir entre los demás compañeros.

Por todo ello, el Jefe de Unidad solicita a la Unidad de reconocimientos el que se te haga un reconocimiento no periódico extraordinario a fin de conocer cual es la situación en la que nos encontramos, dicho reconocimiento finaliza con un pequeño informe que o bien recomienda el alta o que siga de baja médica a la espera de un nuevo reconocimiento o definitivamente que se apertura el expediente puesto que la enfermedad o problema es de remota o incierta reversibilidad y para que vamos a esperar más.

En ese momento se inicia el expediente y se nombra a un instructor y a un secretario y el primer paso es el cese en el destino del interesado, dependiendo únicamente del instructor y del secretario, que vuelven a mandar al interesado/expedientado a un nuevo reconocimiento médico para que emitan un acta. En este caso de la junta médica pericial ya que se realiza de una forma más exhaustiva, fijando con exactitud el apartado en el que se considera que se encuentra la persona en cuestión, comunicándoselo al interesado a los efectos oportunos, que vienen a ser, si se esta de acuerdo o no con dicha acta. Si se está de acuerdo, se pasa a la siguiente fase mientras que si por el contrario no estamos de acuerdo,  se presenta un escrito de alegaciones adjuntando un informe médico explicando y demostrando porque no estamos de acuerdo y solicitamos una nueva revisión, en este caso por la junta médico pericial superior. Este reconocimiento no es un derecho del interesado pero suele concederse cuando se ha fundamentado el recurso debidamente y cabe la posibilidad de que podamos tener razón.

Pasado el nuevo reconocimiento, se nos da el resultado y si no estamos de acuerdo nuevo recurso y solicitud de nueva revisión, que deja constancia de nuestra discrepancia.

Los resultados se pasan a la junta de evaluación permanente y se nos da traslado para el trámite de audiencia a fin de que aleguemos todo aquello que consideremos oportuno en cuanto a la tramitación hasta el momento del expediente.

El paso siguiente es la propuesta de resolución del instructor, que se basa en el acta médica, pero no es vinculante, pudiéndose dar el caso de que el acta diga no apto y el instructor opine que el interesado es apto con limitaciones. Pero esto es ya otra historia.

Frente a la propuesta de resolución del instructor, tenemos de nuevo otra oportunidad de poder expresar nuestra disconformidad si ha lugar a ello y solicitar nuevas pruebas o aportarlas.

Finalmente todo lo remiten a Defensa, a la Subsecretaria de Defensa y se dicta una resolución que como todas, es susceptible de un recurso de reposición ante la ministra, es cual es potestativo, no es obligatorio.

Una vez tengamos el resultado de la resolución o la contestación de recurso de reposición, si no estamos conformes con el resultado en el sentido que sea, podremos ya acudir por fin a la via judicial y dependiendo de quien haya resuelto podremos acudir a los juzgados centrales de lo contencioso-administrativo o ante la Audiencia Nacional, si la resolución que impugnamos la ha resuelto el Subsecretario de Defensa o la Ministra.

En función del órgano que finalmente conozca del asunto, el procedimiento será abreviado u ordinario. Variando el precio y el tiempo de resolución, siendo el ordinario mas caro y con más trámites procesales.

En el procedimiento judicial, tenemos que demostrar porque estamos disconformes con el resultado de la administración y para ello es necesario el que podamos contar con el arbitrio y ayuda de un perito experto en la dolencia que te aqueja para demostrar que la administración no ha evaluado en su justa medida todos los parámetros necesarios para llegar a tal  o cual conclusión.

Finalizado el proceso, todo culmina con una sentencia la cual o bien nos da razón o por el contrario nos la quita. Frente a ella podremos interponer en la mayoría de los casos un recurso de Casación. Pero esto ya es otra Historia.

Contamos con mucha experiencia en asuntos de este tipo lo que te permitirá reducir la angustia y ansidedad que te puede generar un procedimiento de estas características, sobre todo por lo que te juegas. Lo que te dará una gran tranquilidad de que por lo menos todo el procedimiento que desconoces está controlado y bajo supervisión de especialistas, que evitarán el que se produzca un resultado dañoso en tu asunto, que indudablemente y en este momento es lo que mas te preocupa.