Delito de deserción

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Delito de abandono de destino y deserción

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Estás angustiado y no sabes qué hacer, llámame lo antes posible
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El Delito de abandono de destino y deserción

Estos delitos se tipifican en los artículos 56 y 57 del Código Penal Militar.

El artículo 56 tipifica el abandono del destino o residencia legal por parte del sujeto activo, por mas de tres días, pero localizado, mientras que el delito de deserción del artículo 57, el ánimo es de sustraerse permanentemente.

Tenemos constancia de que detrás de un abandono o deserción siempre se esconde una causa que lo motiva ya que, aunque el militar sepa que dicha acción le traerá múltiples perjuicios, decide hacerlo.

Si estás en esta situación, no te angusties y afronta el problema. Tiene solución, llámanos y te ayudaremos desde el primer momento.

El elemento material del abandono de destino o residencia lo constituye la arbitraria interrupción por el sujeto activo de la prestación a que viene obligado, poniéndose en situación de global incumplimiento de todos los deberes que al militar impone su permanencia en las Fuerzas Armadas.

Destino es el cargo o puesto que se tiene en una unidad, organismo o dependencia, y abandonarlo consiste en sustraerse de modo general a los actos y obligaciones del servicio. Sin embargo, el abandono de residencia es la simple ausencia del lugar donde el sujeto activo la tenga legalmente. En todo caso, puede darse el supuesto de abandono de destino sin que exista el de residencia.

Además de una ausencia o falta de incorporación, para que el abandono de destino o de residencia se considere como tal es indispensable el «transcurso de un plazo de tiempo». Plazo que se fija en “más de tres días”. Como supuesto especial, en tiempo de guerra, el plazo para entender consumado el delito será de veinticuatro horas.

Es claro y evidente el agravamiento de la pena a imponer en la situación excepcional como es la guerra en donde la penalidad es mayor como consecuencia de que el bien jurídico se perjudica mucho más.

Por su parte, el delito de deserción (artículo 57 del Código Penal Militar) contempla la ausencia de un militar de su unidad, destino o lugar de residencia cuando dicho militar tenga el ánimo de sustraerse permanentemente al cumplimiento de sus obligaciones militares, no fijando ningún período de tiempo mínimo –a diferencia del delito de abandono de destino o de residencia- necesario para la consumación del delito.

Este tipo de delitos se da con más frecuencia dentro del colectivo de personal de tropa de origen extranjero, que al tener familia fuera de nuestras fronteras, tienen el apoyo y la cobertura suficiente como para poner un océano de por medio, aunque un porcentaje al cabo de los años decide volver y solventar o regularizar su situación, pudiéndolo hacer siempre y cuando o bien cumplan la condena que por este delito les pudieran imponer o bien por que por el transcurso del tiempo el delito a prescrito, pudiendo regularizar la situación sin mayor problema.

Es bastante frecuente encontrarnos con problemas de inadaptación a la vida militar y problemas psiquiátricos, aunque también pueden darse situaciones de fuerza mayor para el cliente que en muchos casos no lo es tanto como para que sea una eximente completa de dicho delito, siendo un delito que frecuentemente es cometido por militares con muy poca experiencia y muy jóvenes, lo que indica una gran falta de madurez, falta de madurez que es fiel reflejo de lo que acontece en nuestra sociedad, en donde la tolerancia a la frustración es cada vez menor, chocando frontalmente con la dureza de la vida militar, que exige no solo dedicación, sino esfuerzo y sacrificio, esfuerzo y sacrificio que no muchos están dispuestos a dar por su patria.

La forma y manera de ganar y resolver un problema de este tipo, estriba en poder demostrar que la causa y razón por la que has decidido no volver a la Unidad, es de tal entidad y magnitud que hacía incompatible tu presencia en la Unidad, y por tanto es una causa de exención ineludible. A veces es mas frecuente de lo que parece, el que puedas pensar que te causa o causas tienen el suficiente peso como para poder demostrar que la ausencia está justificada. Y ese es nuestro trabajo, en colaboración contigo, para demostrar que la causa y motivo por el que decides no volver a pisar el Cuartel está justificado, bien por causas médicas o por causas de otra índole, como por ejemplo sufrir acoso por parte de algún superior o lo que es peor por parte de un compañero o incluso de un subordinado.

No te preocupes ya que te asesoraremos desde el primer minuto. Sabrás cómo actuar en cada momento para minimizar al máximo las consecuencias del referido abandono o deserción y demostraremos que la causa por la que lo hiciste justifica suficientemente la ausencia y así conseguir la absolución o la mejor sentencia posible.